Inteligencia emocional en la infancia: ¿Qué es, por qué es importante y cómo desarrollarla?
- lorozcozuloaga
- 21 ene
- 2 Min. de lectura
Casi el 100% de mis pacientes llegan a consulta con el deseo de aprender a gestionar sus emociones o que sus hijos aprendan a hacerlo, para evitar tantos desbordes emocionales (mal llamadas rabietas o pataletas) y por eso quiero iniciar mi Blog compartiéndoles un poco de teoría importante sobre la inteligencia emocional.

La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer, comprender y regular las emociones propias y las de los demás. Este concepto fue popularizado por el psicólogo Daniel Goleman, quien explica que las habilidades emocionales influyen de forma directa en el bienestar, las relaciones y el éxito personal, incluso más que el coeficiente intelectual (Goleman, 1995).
Desde una perspectiva científica, la inteligencia emocional fue definida por los psicólogos Peter Salovey y John D. Mayer como la habilidad para percibir, comprender, utilizar y regular las emociones de manera adaptativa (Salovey & Mayer, 1990). Estas habilidades no son innatas en su totalidad: se aprenden y se entrenan, especialmente durante la infancia.
¿Por qué es clave desarrollar la inteligencia emocional desde la infancia?
La infancia es una etapa crítica para el desarrollo emocional. El cerebro infantil tiene una gran plasticidad, lo que permite que las experiencias tempranas moldeen la forma en que los niños gestionan el estrés, la frustración, la alegría y el vínculo con los demás. Cuando un niño aprende a identificar lo que siente y recibe acompañamiento respetuoso, desarrolla una base sólida de seguridad emocional.
El pediatra y psicoanalista Donald Winnicott subrayó que el desarrollo emocional ocurre siempre en relación con un adulto disponible y sensible, afirmando que “el niño se construye emocionalmente en un entorno que lo sostiene” (Winnicott, 1965).
¿Por qué es importante desarrollar la inteligencia emocional desde niños?
Diversas investigaciones en educación socioemocional muestran que los niños que desarrollan inteligencia emocional presentan:
Mejor autoestima y autoconfianza
Mayor empatía y habilidades sociales
Mejor regulación emocional y manejo de la frustración
Menor riesgo de ansiedad infantil
Mejores relaciones con pares y adultos
Estudios liderados por Mark Greenberg demuestran que los programas de aprendizaje socioemocional mejoran tanto el bienestar emocional como el rendimiento académico a largo plazo (Greenberg et al., 2003).
Educar en emociones: una inversión para toda la vida:
Desarrollar la inteligencia emocional en la infancia no significa evitar emociones difíciles, sino enseñar a transitarlas con acompañamiento, lenguaje emocional y experiencias significativas. A través del juego, el arte, la creatividad y la conversación consciente, los niños aprenden que todas las emociones son válidas y que tienen recursos para gestionarlas.
La educación emocional en la infancia no es una tendencia: es una base fundamental para la salud mental y el bienestar presente y futuro.
Referencias
Goleman, D. (1995). Emotional Intelligence. Bantam Books.
Salovey, P. & Mayer, J. D. (1990). Emotional Intelligence. Imagination, Cognition and Personality.
Winnicott, D. W. (1965). The Maturational Processes and the Facilitating Environment.
Greenberg, M. T. et al. (2003). The Role of Prevention in Promoting Children’s Social Development.
Soy Lina Orozco Zuloaga, madre y psicóloga clínica, especialista en Gestión emocional y mindfulness.
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